Un Abuelo Habla

Cuando yo miré para ver lo que la hacía sonreir, no pude ver nada pero me imagino que eran a los angeles a los que ella está sonriendo. Yo tengo otros dos nietos de los cuales estoy muy orgulloso. Cuando ellos juegan juntos, no puedo distinguirles el uno del otro.






 

Un Abuelo Habla 
por Mike Gonzalez

Mi nombre es Michael Gonzales. Soy el orgulloso padre de tres hijos pero sobre todo, soy el orgulloso abuelo (o como dice mi nieta Shayne "papito") de tres maravilosos nietos (Shayne, Christopher Y Chantell). Soy un hombre muy afortunado de tener mis hijos y mis nietos como parte de mi vida. Mi primera nieta, Shayne es una parte importante de mi vida. Ella ha traido mucho amor a mi corazón. Antes que ella naciera nunca entraba en ninguno de los hospitales, siendo yo una persona desabilitada. Los oidiaba! Pero cuando ella nació, yo estuve allí todo el tiempo, por supuesto jugando el papel del orgulloso abuelo por primera vez. Un poco después de su nacimiento, mi hija me llamo para decirme que Shayne había naciado faltándole una parte de su cerebro. Yo le dije a mi hija (mi única niña) que los doctores estaban locos. Que ellos no sabían de lo que hablaban. Shayne estaba bien. Yo escuché al doctor diciendo que Shayne no serviría para nada. Que ella nunca caminaría, hablaría, o jugaría como lo demás ninõs, y que sería siempre muy delicada de salud. Y esto nunca terminó. Shayne tenía tantas desabilidades que yo no tenía suficiente dedos para contarlas. Yo le seguí diciendo a mi hija que no perdiera la esperanza porque un día Shayne iba a comprobar que todos estos "professionales" de poca fe estaban equivocados.

Yo sé lo que es a ser menospreciado. Me dijieron que yo nunca caminaría o podría tener hijos y yo les comprobé que estaban equivocados. No solo caminé pero tuve tres hermosos hijos. Cuando por primera vez pensé en las desabilidades de Shayne, esto rompió mi corazón porque de ninguna manera quise tener una nieta como yo (desabilitado). Yo sé que cruel es la gente y como la despreciarían. Yo viví con estas penas toda mi vida. No pude soportar ver a mi angelita Shayne sufrir así. Shayne empezó a caminar un poco tarde pero lo hizo... tal como siempre dije, dale tiempo. Ella comenzó la escuela temprano (a la edad de uno y medio) debido a sus desabilidades y yo pude tomar parte en su IFSP (Plan Familiar de Servicios Individualizados) donde pude compartir mis observaciones como abuelo de que tan bella ye intelligente es Shayne y que nunca perdiría mi fe en ella.

Llevo a Shayne cada año a la capilla de la madre Cabrini (un lugar santo de los católicos por las montañas). Noté cuando estuvimos allí que ella siempre miraba hacía al techo en la capilla. Cuando yo miré para ver lo que la hacía sonreir, no pude ver nada pero me imagino que eran a los angeles a los que ella está sonriendo. Yo tengo otros dos nietos de los cuales estoy muy orgulloso. Cuando ellos juegan juntos, no puedo distinguirles el uno del otro.

Había algunas veces cuando casí estuvimos a punto de perder a Shayne por causa de su enfermedad. Yo decía a mi hija, "No te des por vencida porque Shayne tampoco lo hará." Ella vencerá la enfermedad, te mirará y te dará una bella sonrisa. Ella me trae tanta felicidad cuando estoy jugando y hablando con ella. Ella es una niña tan especial, muy especial. Es tan fuerte, llena de vida, y muy determinada. Ella me hace reflecionar sobre mis propios limitaciones. Lo que mas me gustaría es ver a Shayne llegar a ser una niña muy intelligente que asiste a la universidad y demuestra que ella puede hacer lo todo tal como cualquier otra. Yo creo en Shayne, y siempre tendré confianza en ella. Si usted no cree en su nieta con necesidades especiales, usted es el que pierde y yo no soy un perdedor. Hay mucho mas que pudiera decir acerca de Shayne pero para hacerlo tendría que escribir todo un libro.

Mike Gonzales
c/o Rural Response
Colorado Dept. of Health
FCHSD-HCP-A4
4300 Cherry Creek Drive South
Denver, CO 80222-1530

This article was previously published in Rural Response, Winter, 1994.