¡El Robot Estafador en el Cuarto de mi Hijo!

 

¡El Robot Estafador en el Cuarto de mi Hijo!
por Joe Cunningham - Shoreline, Washington

Traducción: Rocío Romo Burkhardt

Recientemente, mi hijo de siete años, Patrick, estaba relajado en su hamaca entusiasmadamente contando una de sus muchas historias de aventuras. Yo me encontraba sentado en un sillón cercano a él escuchando acerca de su protagonista de ficción, “un niño del segundo año llamado “Alex.” Alex estaba trabajando haciendo una escultura de un dragón, mientras que al cruzar la calle (en el Instituto de Arte de Dragones), su mejor amigo (un dragón llamado “Spyro”) trabajaba en su clase de escultura haciendo una escultura de un niño. Mientras tanto “el Robot Elvis” (un estafador consumado) estaba ocupado haciendo planes para poder terminar su producto.

Hace cuatro años; me hubiera sido difícil imaginarme que iba a poder disfrutar de mi hijo de ésta manera. En ese tiempo, Patrick tenía muy poco contacto con sus ojos con mi esposa, Kristine, o conmigo. No respondía de manera frecuente cuando le hacíamos preguntas, o cuando tratábamos de acercarnos a él, nosostros sabíamos que Patrick no estaba haciendo lo que otros niños(as) a su edad hacían, algo estaba pasando, pero nosotros no sabíamos qué.

Cuando un psicólogo infantil nos dió a mi esposa y a mi el título de “autismo” tuvimos una serie de emociones encontradas. Yo me sentía como que me dieron un gran golpe emocional. Nos dimos cuenta que no estabamos preparados para “etiquetarlo” y lo que esto representaba. Como papá primerizo, el camino parecía muy derecho, pero después se convirtió en un camino lleno de baches, tratando de darnos cuenta como viajar el camino de un territorio que no estaba marcado, al convertirme en padre de un niño con necesidades especiales.

Rápidamente aprendimos cuán difícil es navegar en el mundo de educación especial. Cuando Patrick tuvo el valor suficiente para empezar el kinder en la escuela pública de nuestra colonia, estuvimos contentos al saber que se le iba a poner una persona para ayudarle en forma especial con el caos y todas las transiciones que eran parte del día escolar. Sin embargo, el distrito escolar reasignó a esta persona a otro lugar y la maestra nos dijo que no iba a poder apoyar a Patrick en su salón de clase. Lo mandaron a un kinder para niños con problemas de desarrollo y ahí batalló aún mas - estaba en un salón de clase que no tenía los recursos necesarios para ayudarle a organizar y manejar su día de clase. Nos encontramos con que los recursos de nuestro distrito escolar eran inadecuados, estabamos alarmados por los lugares que proponían y sugerían como opciones.

En ese tiempo descubrí la Red de Padres y empecé a asistir a sus juntas. Desde que empecé a ir a las juntas en Bellevue (desde Septiembre del 2004), he recibido un gran apoyo del grupo e ideas para utilizar los recursos disponibles. De pronto de estar con mi familia en completo aislamiento y sin recursos, ahora estamos en un lugar en donde nos sentimos mucho mejor conectados y apoyados. La mayoría de todo esto no pudo haber pasado sin el apoyo de los papás en la Red de Padres.

En lo que corresponde a educación, Patrick pasó su primer año con estudios en la casa y en una transición privada del programa del Condado de Snohomish. Para entonces le empezó a gustar la escuela y en conjunto con terapia del lenguaje y terapia física y ocupacional, Patrick empezó a florecer, sin embargo, esto no duró. Nos dijeron que el programa había cambiado su enfoque a niños(as) con dislexia. Así que seguimos educándole en casa hasta que encontramos nuestra escuela privada actual en el área de Queen Anne en Seattle. Ha sido una total recompensa el ver a nuestro hijo de siete años expresando que tiene amigos y oírlo hablar con interés de otros niños que antes no existían en su vida anterior.

Recientemente pasamos por otro bache pesado. A Patrick aún le cuesta trabajo organizarse en su día y hacer los cambios necesarios durante el tiempo que pasa en clases. Le ha costado mucho trabajo encajar con otros niños(as) y aprender a jugar con ellos(as). El terapista de lenguage de Patrick está ayudando con la formación de un grupo de compañeros “normativos” para que le ayuden a aprender la enorme cantidad de reglas diferentes que se necesitan para hacer amigos y conservarlos.

Se me ocurrió que la historia de Patrick acerca del “robot Elvis” en cierta manera encaja con nuestra experiencia. Conforme nuestra familia viaja a través de la vida después del diagnóstico que nos dieron de autismo, cada día es una batalla para llegar a nuestra “nueva normalidad.” Al igual que otros padres, siempre hay algo nuevo que sucede que nos recuerda que estamos fuera de nuestro terreno. El estafador del Robot Elvis nos ha enseñado que nunca podemos anticipar en donde estaremos. Pero al menos podemos recurrir y encontrar lugares que nos afirman y apoyan como es la Red de Padres del Estado de Washington y sabemos que nuestro asombroso hijo se ha convertido de hecho en nuestra mejor oportunidad de aprender. ¡Patrick es de hecho un niño asombroso!

Joe Cunningham es el Oficial Mayor en el Centro Kindering. Joe también ha ayudado a otras organizaciones en capacidad de profesional y como voluntario, estas incluyen: United Way of King County, the Crisis Clinic, the Children’s Campaign Fund. El vive en Shoreline con su esposa, su hijo y su perro y gerbils.